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El hecho ocurrió en Esquel cuando el padre de la niña llegó a la comisaría después que la madre de la criatura se negara a recibirla. La oficial, que también tiene una hija, se ofreció a darle el pecho y logró calmar a la beba.
La oficial ayudante Mónica Quijón trabaja en la Comisaría Segunda de la localidad cordillerana y el sábado a la noche se convirtió en protagonista de una singular historia, cuando auxilió al padre de una beba de corta edad que hacía más de seis horas que no recibía alimento.
La historia se conoció este jueves a través de las redes sociales, pero ocurrió el pasado fin de semana en medio del turno laboral que la oficial Quijón cumplía en esa dependencia policial y tuvo como motivación el llanto de la pequeña criatura que no había recibido alimento por horas.

Según ella misma relató a sus superiores en un informe, alrededor de las 23:20 del sábado llegó a la comisaría un hombre acompañado por su hermana y traía en brazos a una criatura de corta edad. La mujer, Lorena Domínguez, fue quien pidió hacer una exposición ya que su hermano Ezequiel, quien tenía a la beba en brazos, había concurrido a la casa de la madre de la menor pero esta “no habría querido recibir  en el horario acordado” a la beba.

“Desde hacía más de seis horas la beba no era alimentada naturalmente” expuso Quijón en el informe y explicó que “al escuchar que la niña lloraba cada vez más, y su padre no encontraba forma de calmarla y entendiendo que la beba obviamente tenia hambre, como soy madre de un bebe de 11 meses es que entiendo la situación, la cual me conmueve y estremece, y al ser mi bebe lactante es que me ofrezco rápidamente a darle el pecho a la bebe”.

La oficial indicó que si bien en un primer momento el padre y la tía de la beba se mostraron sorprendidos por su actitud, “sin duda alguna la dejaron en mis brazos para poder ser amamantada por mí, momento este en el que la niña automáticamente se calma y comienza a alimentarse”. De acuerdo al informe, la menor se alimentó durante dos horas de los pechos de la policía “hasta quedar complementa dormida”.

El gesto fue agradecido por los familiares de la menor, quienes recibieron asistencia de la Policía Comunitaria y después se comunicaron con la oficial para avisar que la niña había  dormido toda la noche. “Me emocionó y dio mucho placer, alegría y satisfacción” escribió Mónica Quijón en su reporte, al tiempo que opino que “este tipo de experiencia pueden cambiar nuestra rutina laboral y con un pequeño granito de arena ayudar a quien lo necesita”

Diario Jornada

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