Cholila Online

 

Durante la sesión en el Senado, Magdalena Odarda recordó que el último verano más de 60 mil hectáreas de bosque nativo se quemaron en el noroeste de la provincia de Chubut, afectando sobre todo grandes áreas entorno del Lago Cholila, parque nacional los Alerces, y las cuencas de los ríos Tigre y Turbio. “Allí estuvieron los focos más importantes, aunque hubo otros de menor magnitud también en el Parque nacional Lago Puelo y en Bariloche. 
Al respecto, fue el propio Jefe de Gabinete de la Nación que confirmó que los incendios habían sido intencionales debido a intereses inmobiliarios. La intención es la venta de esas tierras una vez que los bosques quedasen destruidos”, destacó Odarda. 
Por último, la legisladora nacional destacó que el pasado 5 de noviembre, el Superior Tribunal de Justicia de Chubut hizo lugar a una medida cautelar, suspendiendo la enajenación de tierras con bosque nativo en esa provincia. 

La cuestión de fondo reclamada es la inconstitucionalidad de dos decretos provinciales de la gestión de Mario Das Neves en el año 2005 que faculta al poder ejecutivo a enajenar tierras con bosque nativo.  “Creo que la sentencia del STJ de Chubut es un precedente muy importante, y por ello, celebro que el Senado Nacional haya dado media sanción a esta iniciativa que presentamos”, finalizó Magdalena Odarda.


Proyecto de Ley Completo

PROYECTO DE LEY El Senado y Cámara de Diputados,… Artículo 1.- Modificase el CAPITULO IV de la ley 26.815 de Manejo del Fuego – Sistema Federal de Manejo del Fuego, de la siguiente manera: 

“OBLIGACIONES DE LOS PARTICULARES Y DEL ESTADO” 

“Artículo 22 bis.- en caso de incendios, sean éstos provocados o accidentales, de superficies de bosques nativos o implantados, de propiedad del estado nacional o provinciales o de particulares, no podrán realizarse modificaciones en el uso y destino que los bosques poseían con anterioridad a dicho evento durante todo el tiempo que insuma su recuperación forestal, período que no podrá resultar inferior a 80 años. 

Las superficies de bosque nativo afectadas por incendios serán consideradas dentro de la categoría de conservación que establece la ley 26.631 como Categoria I (rojo) a los efectos de su correspondiente conservación. 

Artículo 2.- Comuníquese al Poder Ejecutivo. María M. Odarda. – FUNDAMENTOS Señor Presidente: El presente proyecto tiene el propósito de evitar que los bosques nativos en todo el territorio nacional, que son objeto de devastación a través de los incendios forestales -sean estos intencionales o no-, pierdan su estatus de protección y tengan un destino distinto del que poseían antes de tal evento. Las principales causas de deforestación en nuestro país están dadas por la expansión agrícola, la tala indiscriminada y los incendios forestales. Entre 1990 y 2005, el planeta perdió el 3% de su superficie forestal y los porcentajes de deforestación siguen aumentando, desapareciendo 13 millones de has. al año aproximadamente. En el norte de nuestro país, en el parque Chaqueño, en la región de la Selva de Yungas y “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” Selva Misionera es donde se hace más visible ese proceso destructivo debido al avance de la frontera agrícola de los monocultivos transgénicos y la ganadería, como principales causas. Las zonas del monte sufren una degradación alta del ecosistema debido a la tala, el sobrepastoreo y los incendios.

 En la región andino patagónica, con una importante biodiversidad y poco deterioro antrópico, una de las principales amenazas de deforestación son los incendios. 

En gran número de casos, después de los incendios, las regiones que hasta ese momento podían ser protegidas por su relevancia ambiental, cambian el destino del suelo convirtiéndose en lugares para la explotación ganadera, maderera, de cultivos intensivos o con fines inmobiliarios o de urbanización, countries o loteos, desapareciendo definitivamente como patrimonio forestal. 

En diciembre del 2002, la Secretaria de Ambiente y D. Sustentable de la nación realizo un PRIMER INVENTARIO NACIONAL DE BOSQUES NATIVOS, arrojando como resultado que la superficie de Bosque Nativo en la República Argentina era de 33.190.442 hectáreas (Tierras Forestales + Bosques Rurales), y la superficie de Otros Paisajes Forestales era de 60.895.894 hectáreas (Otras Tierras Forestales: corresponden a formaciones arbustivas de uso mixto en diferentes niveles de degradación) 

http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/PBVyAP/File/A1/Atlas/10_an exo_superficie.pdf 

En el 2012, la Dirección de Bosques de la SAyDS llevo a cabo el “Monitoreo de la Superficie de Bosque Nativo de la República Argentina” en el que se muestra que a pesar de la prohibición estipulada en la ley nacional de presupuestos mínimos de protección ambiental define a los bosques nativos (ley 26.339, artículo 8), hubo un aumento de la deforestación. 

Se analizaron tres regiones forestales que concentran el 85% de los bosques nativos del país –el parque chaqueño, la selva misionera y la selva tucumano-boliviana–, y se concluyo que durante el periodo 2006-2011, la deforestación fue superior en un 50% al período 1998- 2002, antes de la vigencia de la ley. 

http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/PBVyAP/File/A2/informe_cart ografiasuperficie_dic02.pdf 

La ley nacional de presupuestos mínimos de protección ambiental de bosques nativos define a los mismos como ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea -suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos-, conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica. 

Se encuentran comprendidos en la definición tanto los bosques nativos de origen primario, donde no intervino el hombre, como aquellos de origen secundario formados luego de un desmonte, así como aquellos resultantes de una recomposición o restauración voluntarias. 

(ARTICULO 2) El bosque nativo es un conjunto de miles de especies representantes de los grandes grupos de de organismos vivos que entrelazan el suelo, la atmósfera y las aguas, desde virus y organismos unicelulares hasta organismos extremadamente complejos como las plantas verdes y los cordados (Montenegro, 1999). 

Los bosques cumplen un rol importante en la protección de las cuencas hídricas, incluidas los glaciares al reducir los efectos de la escorrentía, la erosión hídrica y eólica, para regenerar suelo, para aumentar la infiltración y la alimentación de acuíferos, para conservar la humedad del suelo y la atmosfera. Conservan la biodiversidad, protegiendo a millones de especies vegetales menores y animales, constituyendo parte importante de un ecosistema complejo en el que cada especie cumple un rol determinante en la supervivencia del resto. A su vez, los bosques contribuyen a la estabilidad climática y controlan los efectos nocivos de los cambios climáticos globales, siendo además de gran importancia socioeconómica para las comunidades que viven en estas zonas, las que aprovechan los recursos que brindan estos sistemas.

También existen bosques implantados que son aquellos que instaló el hombre mediante la plantación de especies nativas y/o exóticas, con fines principalmente comerciales o industriales. 

En 2015 el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB), en su 11.ª reunión, examinará el Acuerdo Internacional sobre los Bosques y, los logros obtenidos de acuerdo a los objetivos mundiales que se plantearon en materia de bosques, según el programa de trabajo desde el 2007 al 2015 . Los objetivos mundiales sobre bosques que se establecieron son: 

1. Invertir el proceso de pérdida de la cubierta forestal en todo el mundo mediante la gestión forestal sostenible, incluidas actividades de “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” protección, restauración, forestación y reforestación, e intensificar los esfuerzos para prevenir la degradación de los bosques. 

2. Potenciar los beneficios económicos, sociales y ambientales de los bosques, incluso mejorando los medios de subsistencia de las personas que dependen de ellos. 

3. Aumentar considerablemente la superficie de los bosques gestionados en forma sostenible en todo el mundo, incluidos los bosques protegidos, así como el porcentaje de productos forestales que se obtienen de bosques gestionados en forma sostenible. 

4. Invertir el proceso de disminución de la asistencia oficial para el desarrollo que se destina a la gestión forestal sostenible y movilizar una cantida significativamente mayor de recursos financieros nuevos y adicionales procedentes de todas las fuentes para la gestión forestal sostenible. 

De todos esos objetivos se brindará mayor trascendencia al segundo, en tanto la relevancia socioeconómica que poseen los bosques, lo que representa un desafio, puesto que pocos países tiene datos acerca de la importancia socioeconómica del bosque. 

Las Estadísticas de Incendios Forestales 2013 del Programa Nacional de Estadistica Forestal de la SAy DS, dan cuenta de las miles de hectáreas desaparecidas anualmente como consecuencia del fuego en las regiones fitogeograficas del país: Bosque Andino-Patagónico, Espinal, Espeta Pampeana, Monte, Parque Chaqueño, Patagónica, Selva Misionera, Selva Tucumano-Boliviana. En total se registran 441.763,43 hectareas desaparecidas por incendios en estas regiones. Comparando las hectáreas afectadas por incendios en el periodo 2012 y 2013, puede verse un incremento importante en el total de las jurisdicciones Centro, NEA, NOA, Norte, Pampeana y Patagónica. 

En el 2012 el total fue de 197.081,69 has y en el 2013 fue de 441.763,43252. La variación porcentual fue de 124,15. (http://www.ambiente.gov.ar/?idarticulo=13176) 

En las últimas semanas, en la provincia de Chubut se han perdido más de 34 mil hectáreas de bosque nativo arrasadas por el fuego que habría sido provocado intencionalmente. Fue y sigue siendo – aun se trabaja en distintos focos-, el incendio forestal más grande de la historia de nuestro país. Solo en la zona de Cholila hay cerca de 25 mil hectáreas afectadas, mientras que en El Turbio, la superficie llegaría a los 10 mil has. La ley nacional 26.815 de Manejo del Fuego, tiene como objetivos generales los establecidos en su Artículo 4: “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” 

I. Proteger y preservar el medio ambiente del daño generado por los incendios; 

II. Velar por la seguridad de la población en general y de las personas afectadas al combate de incendios; 

III. Establecer mecanismos para una eficiente intervención del Estado en las situaciones que involucren o demanden acciones y operaciones de prevención, presupresión y combate de incendios que aseguren el adecuado manejo del fuego. Con el fin de cumplir con los objetivos planteados en este proyecto, proponemos una modificación de la mencionada ley con el fin de proteger las superficies boscosas que hayan sido objeto de incendios – intencionales o naturales-, manteniendo el más alto estatus de protección con el fin de su preservación y restauración, desmotivando asimismo cualquier tipo de especulación inmobiliaria que pudiera pretenderse por parte de quienes promueven estos incendios. 



Otro Proyecto Presentado de Pino Solanas

“2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” Senado de la Nación Secretaria Parlamentaria Dirección General de Publicaciones (S-1329/15) PROYECTO DE LEY El Senado y Cámara de Diputados,

… Artículo 1°.- Modifícase el artículo 40 de la Ley 26.331 (Presupuestos mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos), que quedará redactado de la siguiente manera: ARTICULO 40. — En los casos de bosques nativos que hayan sido afectados por incendios o por otros eventos naturales o antrópicos que los hubieren degradado, corresponde a la autoridad de aplicación de la jurisdicción respectiva la realización de tareas para su recuperación y restauración, manteniendo la categoría de clasificación que se hubiere definido en el ordenamiento territorial. Asimismo, en las zonas o áreas afectadas por los eventos detallados en el párrafo precedente, prohíbase 
por el término de ochenta (80) años desde su conclusión: 

a) La venta, concesión, división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, de tierras fiscales. b) La división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, de las tierras de particulares c) La actividad minera y petrolera. 

Todo ello sin perjuicio de las restricciones y prohibiciones propias de su categorización según la presente ley o por otras normas. Art. 2°.- Comuníquese al Poder Ejecutivo. Fernando E. Solanas. – Rubén H. Giustiniani. – Luis A. Juez. – Jaime Linares. - 

FUNDAMENTOS Señor Presidente: Los graves incendios forestales que dañaron la Naturaleza de la provincia de Chubut podrían constituirse en los peores de la historia argentina moderna. Los expertos estiman en centenares de años el tiempo que demorará la renovación del área de bosques nativos arrasada. 

En realidad, como señala el ecologista uruguayo Eduardo Gudynas, “la pérdida de bosques nativos exige que se implantan “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” tareas de restauración ambiental que deberían medirse en siglos, e incluso alcanzar un mileno. Esto significa la necesidad de acciones y medidas, tanto en los gobiernos como en la sociedad, apuntando al año 3015.” En efecto, el fuego ha alcanzado bosques milenarios de alerces que existían cientos de años antes de la constitución de la República Argentina. 

Son, al menos, 34 mil las hectáreas afectadas por el fuego, casi dos veces la superficie de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde muchas familias han perdido sus medios de vida y sufrido enormes bienes materiales. 

Ya es conocido que detrás de estos trágicos e intencionales incendios forestales en Chubut se encubre una tenebrosa trama de negocios inmobiliarios en la que se entremezclan intereses privados y complicidades gubernamentales. El “extractivismo inmobiliario”, rapaz e incontrolado en la Patagonia, es uno de los principales responsables de estos estragos. 

La estrategia es la siguiente: se incendian los bosques nativos que no permiten desarrollos inmobiliarios. No queda nada. 

Luego aparecen estos intereses para "darle valor a la zona" y compran a bajo precio esas tierras (fiscales o privadas), ya sin bosques, y lotean y fraccionan – ilegalmente- con una ganancia extraordinaria. 

En suma, negocios privados a costa de todos y de la Naturaleza. Pero hay otra cuestión fundamental, hasta ahora oculta, para comprender que poderosos intereses se esconden detrás de estos intencionales incendios. 

Un exhaustivo trabajo del investigador Federico Soria nos revela que debajo de los bosques quemados hay valiosos minerales, y hay concesiones mineras, de las cuales la mitad son de oro. 

En efecto, si superponemos el mapa de bosques nativos elaborado por el propio Gobierno de Chubut con el mapa del catastro minero, gran parte de los bosques incendiados coinciden con concesiones mineras. Soria nos revela que, en base a lo que señalan los documentos oficiales, el 40% de los bosques nativos del Chubut (400 mil hectáreas sobre 1 millón) están amenazados por la megaminería metalífera al estar concesionados a empresas mineras. 

Por lo tanto, aun si se trata de las primeras etapas de cateo o exploración, la existencia de concesiones mineras en los bosques nativos supone la expectativa de explotación por parte de las corporaciones extractivas.

Grandes transnacionales han invertido tiempo y dinero en la tramitación y adquisición de estos derechos mineros, y resulta que el impedimento -fáctico y jurídico- a su explotación es la existencia de estos bosques nativos sobre sus concesiones mineras, por lo que no es difícil conjeturar que estos intereses también estuvieron detrás de estas deliberadas devastaciones. “2015 ‐ Año del Bicentenario del Congreso de los Pueblos Libres” Por ello proponemos una modificación en la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (N° 26.331) para agregarle que en las zonas o áreas afectadas por incendios forestales (intencionales o naturales) se prohíba, por el término de 80 años desde su suceso, la venta, concesión, división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento de tierras fiscales. Asimismo, debe vedarse la división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento de las tierras de particulares. 

Y, por último, prohibirse en esas áreas afectadas –por el mismo plazo- toda posibilidad de actividad minera y petrolera. Sin perjuicio de las inmediatas tareas de restauración que deben iniciarse, ésta es la única manera de eliminar los "móviles" fundamentales que existen detrás de estos incendios intencionales que son su posterior usufructo por parte de especuladores inmobiliarios o de las actividades extractivas como la megaminería o la actividad petrolera. Por lo expuesto, solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto. Fernando E. Solanas. – 

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